LA BARCELONA REBELDE: GUÍA DE UNA CIUDAD SILENCIADA (EDICIONES OCTAEDRO, 2003)

V.E.I

VÍCTIMA

ESPECULACIÓN

INMOBILIARIA

TERCERA PARTE


EL PUERTO EN LLAMAS. CALLE DEL MAR, Nº 97: SEDE DE “LA COORDINADORA” (PACO AROCA)


Los esquiroles ocuparon el puerto fuertemente protegidos por policías y barreras de contenedores…y esto enervó a la asamblea, la lucha se hizo violenta en los muelles y saltó a la ciudad, que se vio ocupada por las máquinas de gran tonelaje hasta la plaza Sant Jaume. Las formas más espontáneas e imaginativas de sabotaje se adueñaron de los muelles; cada mano inspirada por su rabia improvisaba su acción contra la producción, contra las máquinas, ocupaciones de buques, huelgas en horas alternas para no abandonar nuestros puestos…Las sanciones patronales, más de 5000, hicieron casi imposible el trabajo en los barcos, y los esquiroles eran perseguidos por toda la ciudad hasta altas horas de la noche y al despuntar la mañana. Las mujeres se sumaron a la lucha y orientaron su acción a las ocupaciones y manifestaciones en los centros de gestión portuaria.

Dos años se tardó en conseguir la readmisión de los compañeros despedidos, la expulsión de los más de 400 esquiroles ligados a la ultraderecha y la derogación total del decreto del recién estrenado “gobierno de los demócratas”. Nuestra lucha se hizo solidaria con otras en la ciudad: Macosa, Alchemica, Roca, Condiesel, etc. La represión policial arrastró la solidaridad del vecino barrio de La Barceloneta con algún cierre total del comercio y manifestaciones masivas, la policía se llevó un desagradable recuerdo del día que nos persiguió por el estrecho barrio. La crónica de prensa sobre el conflicto portuario se hizo casi diaria.

La patrona agotada, firmó los convenios que exigíamos los trabajadores. Cada lunes la reunión era abierta con voz y voto para todo el colectivo, todas las cuestiones se decidían allí. El poder de la asamblea fue grande y se administró colectivamente con ilusión y con grandes victorias. La camaradería y el apoyo mutuo eran comportamientos cotidianos entre los estibadores, había sido nuestra mejor defensa. El comité de delegados gozaba de gran confianza entre el colectivo. La solidaridad entre puertos se hizo norma e incluso se llegó a la primera coordinación de puertos europeos, que se reunió en Barcelona en 1979.

En 1986, el prepotente gobierno “socialista” nos castigó con un nuevo decreto, que fue capaz de imponer con su habilidad negociadora y de consenso con líderes y juristas. El tiempo y el cansancio que todo lo diluye, la adecuación al entorno y a la legalidad que todo lo justifican y la burocracia de las organizaciones que todo lo corroe…dan hoy al traste con una lucha, quizá la última del tiempo de la autonomía en Barcelona, que tuvo momentos ejemplares, esto constituye nuestro presente desencanto. Sin duda el puerto y el trabajo portuario se han transformado, pero el golpe más duro lo ha sufrido nuestra sociabilidad obrera, quizá convenga reflexionar para mantener alguna renta de aquellos años.

Primera parte y Segunda parte

Un pensament sobre “LA BARCELONA REBELDE: GUÍA DE UNA CIUDAD SILENCIADA (EDICIONES OCTAEDRO, 2003)

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s